Antes de la sesión: cómo prepararse

No hace falta ninguna preparación complicada: basta con darse una ducha antes de la cita y llevar ropa cómoda. Evita las comidas demasiado pesadas justo antes y llega unos minutos antes para relajarte.

Al llegar: la bienvenida

La sesión comienza con un momento de diálogo: la terapeuta te explica cómo se desarrollará, te pregunta cuáles son tus expectativas y cuáles son tus zonas sensibles. Es el momento de plantear tus preguntas y establecer tus límites.

Durante la sesión: déjate llevar

Una vez cómodamente acomodado, déjate llevar por el ritmo y la respiración. No hay nada que «tengas que hacer bien»: tu único papel es recibir. Si la presión es demasiado fuerte o demasiado suave, simplemente dilo.

Después: asimilar

Resérvate un rato de tranquilidad después de la sesión: el cuerpo necesita unos minutos para volver a la normalidad. Bebe agua, no te precipites. La sensación de ligereza puede durar varias horas.

Preguntas frecuentes

¿Hay que estar desnudo? Depende del masaje y de tu comodidad; siempre se acuerda contigo cómo será el entorno. ¿Duele? Un masaje de bienestar nunca debe doler.